Owen
(2010 – 2020)
La mañana del jueves primero de abril de 2010, nacieron cinco Labradores Retriever de linaje Queijeiro, al tercero lo llamaron “Owen” en honor al jugador inglés de football soccer, Owen Simpson.
Desde cachorro, Owen mostró tener un temperamento muy activo, investigaba todo, jugaba con sus hermanos a la pelota y como buen labrador nadaba en agua helada, así iba dando muestra de su carácter y nobleza. Se despertaba al alba junto con los demás, dándole la bienvenida al sol con sus ladridos, y esperaba pacientemente a que fuera su turno para salir a jugar y eso sí, ya que estaba afuera de su casita no quería regresar a ella, haciendo correr a varios de los cuidadores, como si supiera que su lugar era otro, diferente al de sus hermanos.
Owen siguió creciendo volviéndose cada vez más fuerte y con un temperamento vivaz, juguetón, amistoso y sobretodo con una nobleza que lo caracterizó, así al año y medio comenzó su gran aventura…
Durante los primeros meses conoció su nueva casa, su nueva dueña y binomio, su nuevo hogar. Todo era una novedad para él, los autos, el ruido, el clima, la alfombra, los pisos, los elevadores, la licuadora, las personas, las tiendas, los vendedores de agua, los centros comerciales, la ciudad, etc. En varias ocasiones tuvo temores, los cuales con entrenamiento y amor fue superando poco a poco…
Comenzó su entrenamiento formal, pasó por obediencia básica, comandos primarios, entrenamiento conductual con reforzamiento positivo y meses después estuvo listo para comenzar sus prácticas directamente con niños con discapacidad múltiple.
Día a día se convirtió en todo un experto. Así continuó su preparación con diferentes especialidades, para movilidad y alerta médica principalmente.
Owen fue un perro muy afortunado, por la mañana trabajaba con niños y jóvenes con Discapacidad Múltiple, fue maestro de los otros labradores que forman parte del equipo Owen de la Fundación que lleva su nombre.
Participó en 5 terapias individuales y 1 grupal por día, ayudando 3 días por semana siendo parte indispensable en la terapia de los niños y jóvenes con discapacidad múltiple, así a lo largo de su vida ayudo a más de 585 personas además de su usuaria.
Participó en cursos, talleres y capacitaciones sobre inclusión en empresas, instituciones, escuelas, universidades dejando una gran huella a su paso.
Además fue el vocero de los Perros de Asistencia, participando en proyectos de Ley de accesibilidad, inclusive se presentó en varias ocasiones en la Cámara de Diputados junto con su usuaria.
Por las tardes jugaba, corría, nadaba, paseaba mucho, se ejercitaba con pelotas, subió al Nevado de Toluca en varias ocasiones, le encantaba comer plátano, manzana y dormir siestas.
Fue muy muy querido por todos los que lo conocieron, robaba corazones cuando lo veían caminando orgullosamente cargando su correa en el hocico y cuando conocían su labor como Perro de Asistencia en la fundación que lleva su nombre, Fundación Owen, I.A.P.


